I CHING
Del I ching se dice que es un Oraculo: Del latín oraculum (< os, «boca») u orare, «pedir», significa la palabra o respuesta de un dios o un héroe, previamente consultado. Séneca lo define como «voluntad divina transmitida por boca humana». Por extensión se aplica este nombre al lugar consagrado donde se dan las «revelaciones», y también al personal que lo dirige.
De todo esto lo que realmente me apasiona es lo de “previamente consultado”, es decir, para que un oráculo responda, tiene que haber sido previamente consultado. Todos tenemos preguntas.
BIENVENIDOS AL MUNDO DE LAS RESPUESTAS.
El I CHING o libro de las mutaciones es un compendio de interpretaciones a 64 hexagramas. De ellos se dice que contienen toda la sabiduría que existe en el mundo. ¿Cómo es esto posible? Para saberlo tenemos que empezar por el principio:
Adivinación: La adivinación nació con los seres humanos. Es una parte integrante de su vida espiritual y anímica. Puede decirse que el “hombre es un animal que adivina”. Una de las características que nos define como humanos es la capacidad para prever el futuro. No en vano hemos creado en todos los idiomas tantísimos sinónimos de la palabra vaticinar, no en vano todas las religiones están llenas de profetas y hacemos conjeturas y presumimos. Existen los malos augurios, sospechamos y los cielos negros presagian lluvias. Tenemos institutos de meteorología que intentan predecir que tiempo hará y el funcionamiento de las compañías de seguros se basa en la anticipación de catástrofes que es posible anticipar solo en parte gracias a una parte de la ciencia llamada estadística y que utiliza los acontecimientos pasados y las probabilidades como método para predecir el futuro.